Acapulco de Juárez, en la costa
del Pacífico, recibe a miles de turistas año
tras año. Siendo uno de los destinos más visitados,
cuenta con la gama hotelera más lujosa de México.
Las cadenas hoteleras más reconocidas
en el mundo tienen sede en Acapulco.Las
playas más bellas y la más entretenida vida
nocturna es sin duda el fuerte de Acapulco.
El mar transparente y la arena blanca se combinan para dar
lugar a las playas paradisíacas de Acapulco.
Caleta y Caletilla, Honda, Langosta, Manzanillo, Tlacopanocha,
Hornos, Condesa, Icacos, Pichilingue, Pie de la Cuesta,
Majahua, y Bonfil, son algunos de los nombres de estos asombrosos
paisajes que propone al turismo de México
a relajarse bajo el sol. La temperatura cálida del
agua invita a sumergirse y descubrir miles de especies marinas
de lo más exóticas. El buceo
y el snorkeling son las actividades más recomendadas
en las costas de Acapulco. De la mano de
instructores capacitados, solo hay que zambullirse y deleitarse
con la diversidad de formas y colores que habitan bajo el
mar.
Entre los beneficios de los hoteles 5 estrellas
de Acapulco de Juárez, se encuentran el
centro de spa y belleza, cancha de tennis, campos de golf
con vista al mar, gimnasio, atención personalizada
las 24 horas, servicio al cuarto, valet parking y renta
de autos, boutique, restaurante, bar asistencia médica
y facilidades nupciales. Además cuentan con playas
particulares para disfrutar de la mejor atención
con mayor privacidad.
Por otro lado, los hoteles 5 estrellas Acapulco
ofrecen alternativas recreativas tales como clases
de gimnasia al aire libre, caminatas por la playa, clases
de baile y distintos juegos, shows en vivo y actividades
para entretenerse en todo momento.
Asimismo, los hoteles más lujosos
de Acapulco se distribuyen en los centros
más populares, generalmente frente a la playa. De
esta manera, ofrecen a sus huéspedes la mejor ubicación
para que el traslado no sea un problema en sus vacaciones.
Los fanáticos de las aventura, no pueden perderse
los saltos de clavadistas en La Quebrada. Los más
valientes se lanzan al mar desde un acantilado de 45 metros.
El acontecimiento se puede observar o se puede también
formar parte del salto. Además hay paseos en lancha
y excursiones de pesca y por la selva.